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Los tres anillos de seguridad que protegen a la familia copresidencial
La
residencia
personal de
Daniel Ortega y
Rosario Murillo está
protegida por más de
70 policías armados y tres
anillos de seguridad. El cerco, reforzado tras la captura del dictador
venezolano Nicolás Maduro en enero de 2026, restringe el acceso a las calles de Reparto El Carmen y
mantiene vigilancia permanente alrededor del núcleo del poder sandinista.
La fortaleza de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en el Reparto El Carmen, está protegida por 73 oficiales de la Policía Nacional. A veces más, sobre todo cuando ambos salen a un acto público. Nunca menos.
Esta exagerada protección tiene su génesis en 2018, cuando en Nicaragua explotó la crisis sociopolítica que resultó en más de 300 muertos y el exilio de más de 600 mil personas.
En noviembre de 2018 la dictadura desplegó un perímetro de seguridad que se extendía sobre la Calle 27 de mayo y la principal avenida del reparto Bolonia. Cerca del Carmen, solo se orientó la presencia policial y el patrullaje ante cualquier incidencia, que hasta la fecha nunca ha ocurrido.
La paranoia de los dictadores sandinistas se disparó a finales de 2025 e inicios de 2026, precisamente después de que Estados Unidos ingresara a territorio venezolano y capturara al dictador Nicolás Maduro y su esposa. Este hecho elevó las alarmas en las entrañas del régimen, que decidió triplicar la protección y ajustarla a tres niveles, desde su residencia, hasta las calles que conectan con algunas de las principales arterias viales de Managua.
"Se suponía que (Nicolás) Maduro era intocable, pero en un abrir y cerrar de ojos, los gringos se lo llevaron preso. Aquí se decidió que la seguridad de ambos presidentes era primordial y entonces se establecieron parámetros de alerta, controles, alarmas. La idea era hacer una fortaleza que no fuera visible desde afuera, aunque eso es complicado de ocultar."
— Fuente vinculada al Ministerio del Interior
El primer anillo se extiende por la Avenida 27 de Mayo, la calle principal de Bolonia y la pista que divide Bolonia del barrio Altagracia. Antes de 2018, transitar por esas calles era de lo más normal y sencillo.
Si bien había puestos de control, estos no eran tan estrictos y únicamente detenían el paso si observaban una actitud que les pareciera sospechosa. Llegar a los canales de televisión 4 y 13 era sencillo. Caminar en el parque que está dentro del complejo habitacional era lo más normal del mundo.
"En 2018 si un vehículo quería entrar al Reparto El Carmen tenía que ser requisado, luego se anotaba en una libreta placas y nombre del ocupante. Lo que cambió este año (2026) fue la revisión completa del vehículo, para saber si trae armas o bombas."
— Luis, exagente policial que trabajó en el perímetro de seguridad
Luis renunció años después a la institución policial pero quedó en contacto con algunos de sus compañeros. Ellos precisamente le relataron cómo la paranoia aumentó a inicios de 2026. La captura de Nicolás Maduro puso patas arriba la paz de los dictadores, especialmente de Rosario Murillo, quien ordenó varias reuniones para discutir modelos de seguridad, tomando como contexto lo ocurrido en Venezuela.
El segundo perímetro restringe el acceso a las calles que comunican con Reparto El Carmen. Las empresas con oficinas en la zona deben entregar listas de empleados, y quienes transitan hacia las televisoras 4 y 13, deben anunciarse con una semana de anticipación.
Hasta 2022, 31 negocios y cerca de 350 viviendas fueron absorbidos por el perímetro de seguridad. Carlos, un vecino desplazado, lo vivió en carne propia luego que se metieran a robar a su propiedad.
"Fui al puesto de control a preguntar si habían visto a alguien entrar a mi casa y no respondieron nada, solo se rieron de mí. Mis amigos y familia me aconsejaron que me fuera antes de que me pusieran algo y me echaran preso. Entonces no tuve de otra. Así pasó con otros vecinos, ellos querían quedarse, pero los que viven ahí no querían ser buenos vecinos."
— Carlos, antiguo residente de El Carmen
El tercer nivel funciona como el último filtro de seguridad y mantiene guardia permanente cerca de la residencia. En la zona circulan drones, patrullas y motorizados que rodean las calles para eliminar cualquier posible amenaza.
La seguridad privada de los mandatarios frente a su casa y dentro no está incluida en este conteo, así como los puntos estratégicos en las alturas y los operadores de drones que circulan a diario por el vecindario, debido al riesgo operativo en la búsqueda de la información.
"Es un personal capacitado para protegerlos. Son agentes especiales pero no entran en la nómina de los que custodian los perímetros. Estos coordinan la seguridad de Ortega y Murillo cuando salen de su casa. Es un grupo aparte de la estructura de seguridad."
— Luis, exoficial que trabajó en el perímetro de seguridad
Para 2025, el Presupuesto General de la República destinó 253.8 millones de córdobas, equivalentes a 6.9 millones de dólares, para la protección de personalidades. Según fuentes del Ministerio del Interior, ese monto es utilizado íntegramente por los Ortega-Murillo.
"Los diplomáticos que están en Nicaragua no precisan seguridad policial a menos que lo soliciten. Todo el aparataje de ese proyecto contemplado en el presupuesto está destinado para los copresidentes. Nadie está más resguardado que ellos en el Carmen."
— Fuente vinculada al Ministerio del Interior
Este perímetro de seguridad es el más activo. No solo porque están más presionados por vigilar si algún elemento externo ingresó hasta el lugar, sino porque deben lidiar con las directrices que llegan desde dentro de la residencia y que cambian constantemente.
Desde las rutas de patrullar hasta los sitios que deben revisarse una y otra vez. Todo debe ser perfecto.
Una investigación de Divergentes sobre el aparato de seguridad que protege la residencia de los Ortega-Murillo en Managua, Nicaragua.